HISTORIA DE LA BIBLIOTECA DE LA UNIVERSIDAD DEL QUINDÍO
Armenia, Quindío, Colombia
La historia de la Biblioteca está estrechamente ligada a la creación y desarrollo de la Universidad del Quindío. Desde los primeros años de la institución, la Biblioteca ha acompañado la evolución de sus programas académicos, sus procesos de enseñanza e investigación y las transformaciones en las formas de producción, acceso y uso de la información.
1962: Los primeros años:
Con la fundación de la Universidad del Quindío, en 1962, durante la rectoría del doctor Bernardo Ramírez Granada, comenzó a funcionar la Biblioteca en el edificio donde actualmente se encuentra el Instituto de Bellas Artes. (un edificio antiguo en el centro de la ciudad)
En sus primeros años contaba con una colección reducida, conformada principalmente por donaciones; el acervo inicial estaba constituido por 703 volúmenes, principalmente en las áreas de pedagogía, religión y topografía.
1966–1969: Organización y reglamentación del servicio
Durante la rectoría del doctor Pedro García Echeverry, en 1966, se reglamentó el servicio de Biblioteca y se reorganizó su funcionamiento. Se amplió la sala de lectura y la Biblioteca pasó a prestar también servicios como biblioteca pública.
A finales de junio de 1969 se acondicionó un nuevo espacio en el edificio del bloque antiguo, donde fueron trasladadas las colecciones y los servicios.
Administrativamente, la Biblioteca dependía de la Dirección de Bienestar Universitario. En esta etapa estaba bajo la responsabilidad de la jefe Elsa Palacios Ortega, con el apoyo de tres auxiliares.
1976: Inicio de la consolidación como Biblioteca Universitaria
A mediados de 1976, con la llegada de la licenciada Martha Elena Medina Parra, se inicia una etapa de consolidación y desarrollo de la Biblioteca como unidad universitaria especializada.
Durante su gestión se fortaleció la formación del personal en técnicas bibliotecarias, se desarrolló la gestión de las colecciones tanto en sus aspectos cualitativos como cuantitativos y se implementaron nuevos servicios de información. Asimismo, la Biblioteca comenzó a participar en programas cooperativos promovidos por el ICFES.
En esta misma etapa se inició la organización de la Hemeroteca, a partir de una donación de aproximadamente 450 revistas provenientes de la Universidad de Antioquia y de otras universidades que contaban con facultades de Medicina, en el contexto de la creación del programa de Medicina de la Universidad del Quindío, que inició en 1979.
Posteriormente se suscribieron aproximadamente 80 títulos de revistas destinados a diferentes programas académicos y se implementaron procesos de análisis de publicaciones seriadas, canje y donación, que durante varias décadas constituyeron componentes importantes de la gestión de la colección hemerográfica.
1978: Construcción del primer edificio para la Biblioteca
Durante la segunda rectoría del doctor Fabio Arias Vélez, en 1978, se construyó un edificio destinado específicamente a la Biblioteca. (Hoy conocido como el bloque administrativo 2)
A este espacio se trasladaron las colecciones de libros, revistas y mapas. Los usuarios dispusieron de una sala de lectura y la Biblioteca contaba entonces con aproximadamente diez funcionarios, con un horario de atención de 8:00 a. m. a 2:00 p. m.
Esta nueva infraestructura acompañó el crecimiento de la colección y de los servicios bibliotecarios de la Universidad.
1986–1988: Biblioteca Infantil y formación profesional
En 1986, la directora Martha Elena Medina Parra presentó ante el Consejo Académico un proyecto para la creación de una Biblioteca Infantil que sirviera como espacio de apoyo y laboratorio para los programas relacionados con Educación Preescolar, Educación Básica Primaria y Español y Literatura.
En 1987 se produjeron dos hechos importantes para el desarrollo institucional de la Biblioteca.
Mediante el Acuerdo No. 009 del 10 de junio de 1987, el Consejo Académico denominó la Biblioteca “Euclides Jaramillo Arango”, en reconocimiento al fundador, escritor y docente de la Universidad.
Posteriormente, mediante el Acuerdo No. 096 del 11 de septiembre de 1987, el Consejo Superior modificó y actualizó el reglamento de la Biblioteca.
En 1986, las funcionarias Martha Elena Medina Parra, Lucelly Castaño Chaverra. y Luz Marina Patiño Zuluaga. presentaron ante la Dirección del Instituto de Educación Abierta y a Distancia el Diseño Curricular del Programa Ciencias de la Información y la Documentación.
El programa comenzó a funcionar en el año 1988, bajo la coordinación de Martha Elena Medina Parra. La profesionalización de tres funcionarios de la Biblioteca en este programa académico contribuyó al fortalecimiento de su recurso humano y a la consolidación de la gestión bibliotecaria.
1990–1991: Creación de la Biblioteca Infantil “Alegría de Leer”
Durante la administración del doctor Carlos Echeverry P., y mediante la Resolución No. 1190 del 12 de julio de 1990, se formalizó la estructura relacionada con la Biblioteca Infantil.
El 5 de junio de año 1991 fue nombrada como jefe de la Biblioteca Infantil la funcionaria Dolly Rivera. Posteriormente se realizó un concurso para definir su nombre, resultando seleccionado “Alegría de Leer”.
La Biblioteca Infantil fue inaugurada oficialmente el 27 de octubre de 1991.
Desde el año 2004, la jefe de la Biblioteca Infantil es Diana Magnolia Sánchez Toro, creó e implementó nuevos servicios, incluyendo actividades de extensión dirigidas especialmente a instituciones educativas y escuelas rurales del departamento del Quindío, un programa que llegaba a cada zona rural, lejos de la cabecera municipal. Con el paso del tiempo, estos servicios también han incorporado componentes digitales de acuerdo con las necesidades y posibilidades de sus usuarios: Podcast, audio cuentos, video cuentos, talleres de idiomas inglés y francés, manualidades, cine club y muchas actividades más.
1995–1997: Modernización y nueva infraestructura
El crecimiento de la Universidad, caracterizado por la creación de nuevos programas académicos y la ampliación del campus universitario, hizo necesario avanzar en la modernización de la Biblioteca, tanto en infraestructura como en colecciones, tecnologías y servicios.
En el año 1995, la dirección de la Biblioteca, en colaboración con la Oficina de Planeación y Desarrollo de la Universidad y la Oficina de Proyectos de Inversión del Departamento, presentó ante el Departamento Nacional de Planeación un proyecto denominado “Modernización de la Biblioteca”.
El proyecto se ejecutó durante el año 1996 y permitió fortalecer significativamente la colección bibliográfica, tanto en cantidad como en diversidad, así como adquirir equipos informáticos destinados, entre otros propósitos, a la puesta en funcionamiento de la conexión a Internet.
Como parte de este proceso de modernización, el rector Henry Valencia Naranjo presentó ante el Consejo Superior la propuesta para la construcción de un nuevo edificio para la Biblioteca.
Durante su administración, el nuevo edificio fue inaugurado el 31 de octubre de 1997. El diseño arquitectónico estuvo a cargo de Juan Manuel Valencia A., y la construcción fue realizada por la firma Temporal.
La nueva infraestructura incorporó:
Sala de consulta y lectura.
Sistema de estantería abierta para libros.
Estaciones de trabajo.
Sistema electrónico de seguridad.
Depósito de colecciones.
Salas de consulta mediante Internet para investigadores, docentes y estudiantes.
Sistematización de las colecciones y del préstamo mediante el software SIABUC Siglo XXI.
Consulta de la base de datos BIBLIO, con información referencial del material bibliográfico de la Biblioteca.
Consulta de bases de datos en CD-ROM y mediante Internet.
Consulta de revistas en formato impreso y electrónico.
En este período se consolidó así una transición hacia una Biblioteca apoyada en tecnologías de información y comunicación, en correspondencia con las transformaciones que comenzaban a producirse en el ámbito universitario.
1998–2001: Automatización y fortalecimiento de los servicios
Mediante el Acuerdo No. 054 del 28 de agosto de 1998, el Consejo Superior actualizó el reglamento de usuarios de la Biblioteca. (Vigente hasta la fecha)
Durante estos años también se fortalecieron diferentes servicios especializados, entre ellos la conmutación bibliográfica, las tablas de contenido y los servicios de alerta, especialmente en áreas como Biología y Química.
Se desarrollaron además procesos de automatización de la gestión bibliográfica, entre ellos la creación de una primera base de datos de revistas, la sistematización del kardex y el préstamo automatizado.
En el año 2001 volvió a reunirse el Comité de Biblioteca, integrado por el Vicerrector Académico, la Dirección de Investigación, representantes de los docentes, los decanos y los estudiantes, además de la Dirección de la Biblioteca.
2000–2010: Transición tecnológica y transformación de los servicios
Durante la primera década del siglo XXI, la expansión de las tecnologías digitales produjo cambios progresivos en la gestión de las colecciones y en las formas de acceso a la información académica.
La Biblioteca comenzó a incorporar con mayor intensidad recursos electrónicos, bases de datos y servicios mediados por tecnologías digitales. Paralelamente, los procesos tradicionales relacionados con las publicaciones seriadas —como el canje, la donación y la gestión de colecciones impresas— fueron adquiriendo nuevas características a medida que las editoriales y los sistemas de información científica avanzaban hacia modelos predominantemente digitales.
Esta transformación preparó las condiciones para una nueva concepción de la Biblioteca, centrada no solamente en la administración de colecciones, sino también en el acceso, la mediación y el apoyo a los procesos de aprendizaje, docencia e investigación.
2011: Transformación hacia el CRAI
En el año 2011, durante la rectoría del doctor Alfonso Londoño Orozco, asumió la dirección de la Biblioteca Jairo Hernán Díaz Arias, profesional en Ciencia de la Información, Documentación, Bibliotecología y Archivística de la Universidad del Quindío, especialista en Gerencia Informática y docente universitario. Creador del primer programa en línea (virtual) en el año 1998. Una idea que inició a estructurar desde que era estudiante de la primera cohorte de dicho programa en modalidad a distancia en 1989 y que casi una década después se convirtió en realidad, funcionando con una plataforma web (creada por él mismo antes de Moodle o Blackboard), profesores y estudiantes. Cambió la modalidad de distancia a virtual, en aquella época era algo realmente novedoso.
Lo anterior es una evidencia del porque era también factible la transformación de la Biblioteca; desde ese momento se inició un proceso de renovación y reconfiguración conceptual y operativa de toda la Biblioteca, orientado hacia el modelo Centro de Recursos para el Aprendizaje y la Investigación (CRAI).
Este proceso implicó ampliar la concepción tradicional de la Biblioteca y fortalecer su articulación con las actividades de aprendizaje, docencia e investigación, así como con las nuevas formas de producción, circulación y acceso al conocimiento.
2015: Creación de la Biblioteca Digital CRAI
En 2015 el director de la Biblioteca creó oficialmente la primera Biblioteca Digital CRAI 100%, como parte de la transformación iniciada años atrás.
La nueva plataforma amplió significativamente las posibilidades de acceso remoto a recursos académicos y científicos, integrando libros electrónicos, revistas, bases de datos y otros recursos digitales; con un portal propio, independiente, y sistema de descubrimiento; aprendizajes tomados de referencias internacionales como el IMT. libraries.
La Biblioteca Digital CRAI se convirtió progresivamente en uno de los componentes centrales de la estrategia de acceso a información académica de la Universidad del Quindío: Biblioteca Digital CRAI de la Universidad del Quindío
2011–2022: Consolidación del modelo CRAI
Durante los dos períodos de gestión del rector José Fernando Echeverry Murillo, la Biblioteca continuó su proceso de transformación hacia un CRAI, ampliando sus recursos digitales, servicios tecnológicos y mecanismos de apoyo a las actividades académicas y de investigación.
La evolución estuvo relacionada con las nuevas necesidades de una universidad en crecimiento y con los procesos institucionales de calidad y acreditación de los programas académicos.
En este período se fortaleció especialmente la disponibilidad de recursos electrónicos y el acceso remoto a información científica y académica, al tiempo que se desarrollaron nuevos servicios y estrategias de apoyo a docentes, investigadores y estudiantes.
La transformación experimentada entre 2011 y 2022 modificó de manera sustancial la relación entre la Biblioteca, sus colecciones y sus usuarios. El acceso a la información dejó de depender principalmente de la presencia física y de las colecciones impresas y pasó a incorporar de manera creciente recursos digitales disponibles desde diferentes lugares y dispositivos.
2023: Nueva etapa institucional – Avanzando al Coworking Académico -
El director de la Biblioteca JHDA, estaba gestionando otra idea de transformación, de Biblioteca a CRAI fue si primer paso y ahora presenta una idea de Biblioteca a Coworking Académico. Por ello en la campaña de elección rectoral, propuso la creación de ese proyecto; y desde el año 2023 cuando inició como rector de la Universidad del Quindío el ingeniero Luis Fernando Polanía Obando, el proyecto comenzó poco a poco a estructurarse.
La Biblioteca CRAI continuó su proceso de transformación en un contexto caracterizado por la revisión del uso de los recursos digitales, la evolución de las tecnologías de información y comunicación y la aparición de nuevas herramientas para la búsqueda, análisis, producción y uso del conocimiento.
2026: la Biblioteca Digital CRAI funciona al 100%, hechos como el terremoto del 10 de agosto del mismo año, evidencian que contar con ella, ha sido fundamental, pues no ha limitado su accionar.
Es importante dejar en este documento que para el II semestre del año 2026, toda la colección impresa, toda, fue empacada en cajas de cartón y llevada a un deposito provisional, mientras se desarrolla la transformación de los espacios físicos, construcción que inició en agosto y se proyecta hasta inicios del año 2027.
La historia de la Biblioteca de la Universidad del Quindío refleja, de esta manera, una evolución que comenzó con una pequeña colección de 703 volúmenes en 1962 y que, a lo largo de más de seis décadas, pasó por diferentes etapas: biblioteca pública, biblioteca universitaria, unidad de información automatizada y, posteriormente, Centro de Recursos para el Aprendizaje y la Investigación, años 2026/2027 avanza como Coworking Académico.
Más que un cambio de nombre o de infraestructura, esta evolución representa una transformación progresiva de su función dentro de la Universidad: de administrar colecciones y facilitar su consulta a participar de manera cada vez más directa en los procesos de aprendizaje, docencia, investigación y acceso al conocimiento.
En el año 2027 ya no estará el actual director Jairo Hernán Díaz Arias, no verá sus ideas convertidas en realidad. Pero si dejó las bases para reconfigurar lo que tanto cuesta, cambiar la cultura y la forma de actuar frente a los nuevos retos de la transformación de la educación superior y del impacto impresionante de las tecnologías en los proceso de enseñanza, aprendizaje e investigación.
